Era abril de 2005 y la Guerra Mundial E llevaba tres años de duros conflictos, con decenas de miles de muertos en actos terroristas, linchamientos públicos y todo el resto del repertorio habitual en los conflictos asimétricos donde la población civil es cogida en el medio. Y todos los informes indicaban, desde la prensa a los servicios de inteligencia, que los humanos no tenían realmente un medio eficaz de controlar y detener la sublevación de los exhumanos. Estos estaban ganando la guerra.
Debe entenderse, sin embargo, que los exhumanos no luchaban como una única unidad, igual que no lo hacían los Estados. Al contrario, los primeros estaban compuestos por decenas de grupos y colectivos, con distintas ideologías y razones para enfrentarse a los humanos, lo cual llevaba a numerosos conflictos entre ellos; los Estados, por su lado, si bien tuvieron también choques entre si (especialmente hacia el principio) llegado el año 2005 se preocupaban principalmente de defenderse a si mismos y limitar los daños, tarea en la cual prácticamente solo Rusia tuvo éxito.
En ese contexto, a nadie sorprendió que el día 4 de abril Sentinel convocase una reunión de los líderes de los distintos colectivos exhumanos en Florencia, una ciudad que ya había sido pacificada en gran medida por Cross. Aunque este último no asistiría a la reunión, el tema de la misma era central para todos los líderes y clave para pasar de la fase de conflicto abierto a la de construcción de un nuevo mundo: ¿qué orden querían construir y cómo cooperar para alcanzarlo?
Y es que, entre los grupos exhumanos, las ideologías variaban muchísimo, desde los miembros de Olympus que buscaban algún tipo de convivencia pacífica, a los miembros de los colectivos supremacistas de exhumanos, los anarquistas, los comunistas, etc. Las corrientes eran tan diversas como grupos había en la insurgencia y lo único que mantenía unido al colectivo era la amenaza humana exterior... una amenaza que rápidamente iba desapareciendo a medida que el poder bélico y de lucha de los Estados continuaba siendo inutilizado.
En ese momento, Sentinel era considerado uno de los mejores líderes de los exhumanos: un hombre respetable, inteligente, capaz de planear con movimientos de ventaja, etc. Entre muchos, se lo consideraba el heredero de Athena pero sin las numerosas rencillas que aquella había ido acumulando con los años. Sentinel era el que escuchaba, el que aprendía y el que al final encontraba puntos en común que nadie había imaginado... era el líder perfecto para reunir a los grupos dispersos de exhumanos y darles el empuje y el objetivo común final que permitiese que, una vez acabado el conflicto, los exhumanos no se volviesen directamente unos contra otros.
Entre sus muchas dotes como líder, Sentinel contaba con la habilidad de mentir, y pocos notaron en medio del conflicto como la personalidad del líder y de su hermana Orchard se iba oscureciendo en medio de la matanza. Como sus palabras sonaban ligeramente más huecas cada vez, como su convicción se pudría. Sentinel ocultó todo esto y mucho más a los exhumanos, y la eclosión de todo ello llegó ese 4 de abril en Florencia, cuando la traición se ejecutó.
Todo el mundo consideraba a Sentinel un gran líder, pero nadie sabía que, a mayores, poseía un poder oculto (el principal) que era capaz de anular los poderes de los exhumanos a su alrededor. El mismo poder que su hermana ocultaba igualmente en su interior. Teóricamente era un poder imposible, no se sabía de nadie en la generación alpha que lo hubiese tenido, de modo que nadie siquiera se preparaba para esa eventualidad. Pero ocurrió.
El 4 de abril comenzó cuando él desactivó los poderes de las decenas de líderes insurgentes que acudieron a su llamada, y continuó cuando tropas de asalto de la Unión Europea en colaboración con el FBE entraron disparando sin preguntar. La rebelión prácticamente fue acallada esa misma tarde.
Los pocos que lograron escapar y aquellos que no habían acudido continuaron luchando durante meses, pero ya estaban contra las cuerdas. Tanto Sentinel como Orchard se unieron al FBE y anunciaron públicamente que los excesos de los exhumanos debían ser controlados por el aparato del Estado que anulase sus abusos de poder... por la fuerza, si era necesario. Era la única forma de que Hobbes no tuviese razón.
Con ambos hermanos de su lado, las fuerzas del FBE rápidamente pacificaron Estados Unidos y ayudaron a pacificar Europa primero. Para agosto las fuerzas exhumanas estaban huidas y destrozadas y la traición de Sentinel había creado un nuevo mundo donde los Estados habían vencido en la Guerra Mundial E. Se firmó la Paz de Nueva York y el mundo de nuevo respiró y comenzó la complicada y dolorosa reconstrucción.
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